Lo mejor después de unos relajantes baños y masajes en el Balneario de Alange (antiguas termas romanas del siglo III) es una buena comilona en el Hotel Marín. Situado en una antigua casona - rehabilitada - en el centro del pueblo, dispone de un comedor al que se llega a través de un típico patio extremeño que nos dará algo de alivio al calor veraniego tan típico de estas tierras.
Inicialmente, podremos tomar unos quesos y embutidos de la zona (se recomienda el morcón) junto con unas ensaladas, para empezar a continuación con el festival culinario, basado en las mezclas de sabores que tanto gustaban en la antigua Roma.
Nos van a poner secreto ibérico a la almendra y cordero a la miel. Lo que inicialmente suena a "invento", se transforma en una auténtica delicia al paladar: el característico tufillo a ibérico del secreto es envuelto por la consistencia de la salsa de almendra, y el sabor final del cordero (para nada dulzón) es absolutamente indescriptible. Además, como es norma general, las cantidades servidas alcanzan proporciones bíblicas en comparación con el precio final.
Una vez más, y como es menester, os descubrimos otro tesoro gastronómico que no debéis perderos.
miércoles, 21 de mayo de 2008
HOTEL MARÍN
Etiquetas:
gastronomía
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1 comentarios:
Esta página debería estar prohibida o censurada, abre el apetito a cualquiera!!
Saludos D.Rafael
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